La Barrosa y los acantilados de Roche

Cádiz

 Aprovechando el sol del primer puente de Mayo, hacemos las maletas y nos ponemos rumbo a la que consideramos nuestra segunda casa, Cádiz! Nada mejor que empezar una Vidorra Experience en la costa de arena blanca, playas infinitas y energía rebosante. 

 Las motos que deciden disfrutar del circuito de Jerez de este fin de semana nos acompañan durante todo el camino hasta llegar a nuestro destino: Chiclana de la Frontera. El campo primaveral nos invita a hacer un alto en el camino entre Medina Sidonia y la playa, para deleitarnos con los colores que hinundan el campo.

Pronto llegamos a la costa y la infinita playa de La Barrosa nos acoge con su suave arena envolviendo nuestros pies. El primer baño del año sabe a gloria! El agua fresca en los tobillos, las olas rompiendo poco a poco para no asustarnos, decidimos sumergirnos y… Bajo el agua no hay ruido, solo la sensación de la ola pasando por encima nuestra. A partir de ese momento, una y otra vez nos zambullimos, jugamos como niños y dejamos que nuestra mente se desconecte. Qué gran placer poder empezar así unos días de sol!! 
 
Otro de los descubrimientos de esta vidorra gaditana fueron los acantilados de Roche. Atravesar la carretera que une Chiclana con Conil por la costa es un auténtico deleite. La pasarela que acompaña a los acantilados hasta llegar al faro es un regalo del camino. Caminar entre flores, matorrales en todo su verdor, bajo un sol primaveral y con el Atlántico a nuestros pies es lo que ofrece este caminito desconocido para nosotras hasta ahora. 
  
Solo nos bastaron un par de días para desconectar y volver con las pilas al 100%, y vosotros, os animáis a cargarlas??
  

 

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Vidorra cycling

Cádiz

Comienza marzo… y huele a primavera. Llegó cargado de sol, luz, y calor; tres componentes básicos de la vida en el SUR. La gente sonrie, los dias son más largos, y las ganas de vidorrear son mayores. 

 Aprovechamos cualquier momento que nos brinde la semana para preparar una vidorra experience. Según nuestro meteorólogo fiel: windgurú, el pasado miércoles 11 de marzo se iban a dar las condiciones perfectas para una ruta en bici. 

 Y así hicimos, planeamos una ruta entre el pueblo de Tarifa y el Santuario de Nuestra Señora de la Luz. Diez kilómetros de ida de diez de regreso, que fue puro deleite. 



 El campo tenía un verde tan intenso que se asemejaba a un paisaje asturiano o cántabro. Las retintas pastando y un olor a primavera penetrante, era pura energía. 

Edit



 Al llegar al Santurario tomamos un descanso, y visitamos su patio interior. 



La virgen de la Luz es venerada entre los Tarifeños. Una sala del costado del edificio, está reservada para encenderle unas velas a la Virgen y pedir su protección. 



 Las vistas desde tan privilegiado lugar eran impresionantes. Al estar cerca del mar, podíamos ver al fondo el océano atlántico, precedido de una alfombra verde, como terciopelo. Y coronando esta panorámica Marruecos.



 ¿Qué más decir? SImplemente invitaros a que visitéis estos divinos lares.

Feliz marzo Vidorr@s!